Estilo de Vida

Vida en Armonía es un espacio que busca promover, en las personas y la comunidad, un estado vincular e integrador en equilibrio entre la propia identidad, la de los otros y el entorno.

La vida está llena de posibilidades, y toda persona posee en su naturaleza los recursos que le permiten el logro de un estado de armonía consigo mismo y los otros.

La armonía requiere de una actitud consciente y activa en la identificación de conductas y situaciones de interacción determinantes para el bienestar, susceptible de mejorar o reforzar según corresponda.



Alimentación Saludable

Comer Sano” o “Alimentación Sana”, tiene relación con ingerir los nutrientes en una forma balanceada, tanto en calidad como en cantidad, es importante hacer la diferenciación con “hacer dieta”, concepto tan utilizado y que a la vez produce las implicancias sociales tan conocidas como son dejar de comer, eliminar de nuestra dieta diaria las cosas “ricas”, producir barrera o dificultad para las actividades sociales, en definitiva se le relaciona con un sacrificio, lo que implica de entrada que este compromiso de “hacer dieta para bajar de peso” no será durable en el tiempo. Dentro de la filosofía de “Vivir en Armonía”, nuestra invitación a cambiar el concepto de “hacer dieta” o entenderlo como “comer sano”, logrando así un cambio de hábito, o sea un formando parte de un estilo de vida saludable en que se pueden conjugar todas nuestras actividades diarias cotidianas y especiales.

Consejos para una alimentación sana:

  • Comer a intervalos regulares, no dejando más de 6 horas de ayuno (idealmente 4 horas), o sea entendemos que debemos comer cada 4 a 6 horas en porciones reducidas, complementando las comidas principales (desayuno, almuerzo, cena) con colaciones saludables.
  • Las colaciones saludables pueden ser un lácteo (yogurt o leche), barra de cereal, cereales sin azúcar, fruta, frutos secos no salados ni confitados (almendras, maní, nueces).
  • Elimine el consumo extra de azúcar, si la dieta es balanceada no se necesita. Se recomienda reducir progresivamente la cantidad utilizada, reemplazando por edulcorantes.
  • Evite el consumo de bebidas azucaradas, prefiera jugos naturales o jugo (se puede reservar las bebidas para ocasiones especiales)
  • Balancee el consumo de carnes, dejando las carnes rojas sólo dos veces por semana, aumentando la ingesta de legumbres, pescados y pollo o pavo.
  • Mantenga una adecuada hidratación, asegurando una ingesta de al menos 2 litros.
  • Aumente el consumo de frutas y verduras, cuidando siempre las calorías que aportan.
  • Aprenda a leer las etiquetas.
Actividad Física

La actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, que produce un gasto energético por encima del metabolismo basal. Estos movimientos pueden formar parte de la vida cotidiana en el ámbito laboral y no laboral, como son caminar, realizar tareas diarias o habituales, bailar, subir escaleras, etc. Es importante diferenciar la actividad física del EJERCICIO, que corresponde a movimientos corporales planificados, estructurados y secuenciales con el propósito de mejorar el rendimiento y el desarrollo físico, entendido como la adquisición, mantención o recuperación de atributos físicos, tales como resistencia cardiovascular, fuerza muscular, flexibilidad y relajación.

Los estilos de vida activos favorecen tanto la salud física como la salud  mental de las personas a cualquier edad y se constituyen en un desafío para mejorar el nivel de salud de la población en general.

El organismo humano está diseñado para ser ejercitado de forma constante para adaptarse al medio que le rodea. Cuando deja de hacerlo se observa, sistemáticamente, la atrofia de los tejidos de músculos y tendones, comenzando el deterioro del estado de salud de la persona que ve aumentado su riesgo de sufrir dolencias crónicas como las cardiovasculares, la diabetes y la obesidad que, actualmente, afectan a los individuos en edades muy tempranas.

Se considera “activa” a la persona que reporta en el último mes la práctica de ejercicio durante 30 minutos o más, en forma continua, a lo menos tres veces a la semana.

Existen variadas formas de incorporar la actividad física en nuestras vidas. El primer paso es tomar conciencia de la importancia y los beneficios que se logran realizando una actividad física regular.

Con una actitud positiva, lo invitamos a lograr un cambio, fortaleciendo un estilo de vida activo y evitando así la instalación del sedentarismo: esto lo capacitará física, psicológica y socialmente para sus funciones o necesidades en el diario vivir y en diferentes entornos como el laboral, familiar y social.

Tips para la caminata armónica

  • Caminar 2 horas a la semana reduce en un 34% la posibilidad de muerte por enfermedades cardiovasculares, de acuerdo a lo indicado por el Centro Nacional de Prevención de Enfermedades Crónicas de Atlanta.
  • Realizar esta actividad al menos tres veces por semana permite, entre otras cosas, bajar de peso, prevenir la osteoporosis y reducir la presión arterial.
  • La caminata debe ser sinérgica, de modo que, a través del movimiento integrado de la corporalidad, se logre un equilibrio y sincronía con el medio y seguridad en sí mismo. Para esto:
  • Adapte la velocidad de la caminata a la condición física y el nivel de entrenamiento personal.
  • Mantenga una postura recta, con los hombros hacia atrás, mirando hacia adelante y no al suelo, acompañe los pasos con balanceo dirigido de brazos, lo que además ayuda al trofismo muscular de ellos
  • Utilice calzado y vestimenta adecuada. Es decir calzado que proporcione protección y estabilidad, vestimenta holgada y cómoda y, en la medida de lo posible, adaptada a las condiciones climáticas del momento.
  • Protéjase del sol con filtros solares, gorro y anteojos.
  • Avance a menor velocidad durante los primeros y últimos 5 minutos de ejercicio de modo de calentar y enfriar el cuerpo, respectivamente.
  • Tome abundante agua antes, durante y después de la actividad
Abuso y Dependencia

Se ha señalado en muchas ocasiones que el consumo de drogas, representa un acto de libertad personal, sugiriéndose, que se trataría de un acto de valor en sí mismo para quien lo realiza en tanto, resaltaría sus atributos de: aventurero temerario o de sujeto independiente, libertario. Por otra parte, establecería un límite respecto de los otros, más o menos cercanos, respecto de la intención de intervenir en torno a la conducta de aquel, independiente de la motivación que tuvieran.

Creemos que esta perspectiva representa una trampa ideológica, que afecta y profundiza los efectos negativos del uso anormal de drogas, tanto en el consumidor como en su entorno sociolaboral.

El consumo anormal de drogas, entendido como abuso de alcohol, y/o uso de drogas ilegales, representa una conducta cuyo objetivo y consecuencias, rápidamente se aleja de los fines y expectativas del consumidor, toda vez que conduce a una relación de necesidad de ésta, que subordina toda lógica de autocuidado y de consideración de los vínculos sociales, siendo la primera requerimiento básico del autoconocimiento, valoración y empoderamiento personal y la segunda fundamento ineludible para el desarrollo y despliege de la majestad del sujeto en tanto parte constitutiva de una red dinámica de relaciones y acciones que posibilitan su aporte creativo y sentimiento de pertenencia y sentido.

El consumo de drogas destruye los fundamentos neurobiológicos que procesan la interioridad del sujeto y su entorno y de los mecanismos o habilidades para la interacción social, entre ellas la empatía, afectando entonces toda posibilidad de autoconstrucción o diríamos mejor, co- construcción del sujeto social, participante activo y necesario en la red global que nos sostiene y eleva.

La droga, cuando se queda, lo hace como una embaucadora que mimetizada presume la satisfacción de un anhelo o necesidad primaria insatisfecha. En la dinámica relacional sujeto-droga, lejos de resolverse el conflicto original de la resolución de la necesidad, se profundiza la carencia y la insatisfacción agregándose la perdida de los recursos y la orientación necesaria para retomar el camino generativo, a saber; el amor a sí y el potenciamiento del vinculo social. El sujeto buscando la bocanada de aire, nada hacia la profundidad.

La propuesta de abstinencia, necesaria en el sujeto pragmático, supone entonces, para el mismo, un salto al vacío. Toda propuesta deberá tener presente ese desgarro, que no es solo la ausencia de la droga y sus efectos psicobiológico, sino también el enfrentamiento del desamor personal y la conciencia de la infinita soledad del ser humano frente al infinito espacio, que solo se resuelve o se procesa en la interacción amorosa y trascendente con los otros.

Dada la magnitud de la tarea de reconstrucción, la perspectiva preventiva, aparece como fundamental y es donde deben entonces enfocarse las acciones y recursos, con un sentido de desarrollo de alta tecnología y amplia convocatoria disciplinaria, para la construcción de una base conceptual de donde se desprendan lineamientos para la acción en todas las dimensión de la realidad individual. El escenario es, ese momento primero donde se instalan los fundamentos para el desarrollo de una persona sujeto, con materiales vivenciales idóneos para su autovaloración e integración social.

Un hábitat acogedor y consistente con las necesidades del referente relacional original, la nutrición, el cuidado amoroso y confiable, un contexto grupal que procese adecuadamente el estrés, un ambiente saludable, el espacio de recreación, un modelo educacional orientado al aprendizaje y también al desarrollo, son constructos dependientes del modelo de organización social, y por tanto responsabilidad de aquellos que tienen en sus manos la definición y configuración de prioridades políticas.

Ya no se trata de salvar a aquellos, sino de constituir una realidad social promotora del desarrollo para todos, en armonía con la diversidad y el entorno global.

Autor. Dr. Christian Vuskovic Gatica